lunes, 6 de abril de 2009

¿Cómo te gustaría que fuera la escuela del 2018?

Quisiera que fuera una escuela que realmente sirviera para algo. Los padres deberían tener claro que el primer lugar donde hay que educar es en casa y que el papel de padre es difícil aunque bonito. Los profesores también deberían tener claro que la función docente no es un trabajo cualquiera, sino que se trata con alumnos, que son personas vulnerables, crédulas e inocentes en su más tierna infancia. Me gustaría una escuela integradora en el sentido de que el maestro o la maestra no crearan barreras a los alumnos, sino que pusieran todo de su parte para lograr que los más débiles en todos los sentidos pudieran llegar a creer que son capaces de hacer cosas positivas. Para ello también los poderes públicos han de dignificar la función docente y eso es difícil también para los políticos. Por mucho dinero público que se dedique a educación, pienso que si no tenemos todos claros nuestros papeles el fracaso escolar no disminuirá y tendremos un gran fracaso social, que, de hecho, ya lo tenemos.
Los que damos clase a gente mayor de edad luchamos contra su aburrimiento, su absentismo escolar, su desidia, su pereza, su hastío y sabemos que, salvo honrosas excepciones, el sistema escolar ha fracasado.

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